“ser intenso está muy sobrevalorado en estos días” lo puedo decir desde mi experiencia, una experiencia que a lo largo de los meses (o años) me ha complicado mi existencia; ¿porque? Es fácil, muchos pueden decir que es bueno ser intenso, el problema es que todos confunden ser intenso con ser apasionado, GENTE DEL MUNDO, el apasionamiento es uno de los complementos de la intensidad, así que antes de continuar, explicare (no sé si bien, ni brevemente) cuales son las características de un intenso cualquiera: inmaduro, apasionado, indeciso, impaciente, paranoico, dramático, se enreda fácilmente con las cosas (mas con las más pequeñas) se deja llevar mucho por lo que ve, oye siente piensa, etc, etc, ETC.
Sabiendo ya esto ¿cómo soportar a alguien así? Yo ni siquiera lo sé, yo he vivido con esto toda mi vida, el simple hecho de ser aceptado entre un circulo social es el eterno dilema de nosotros los intensos, las palabras de la boca para afuera no ayuda, porque las personas como YO aunque tengan muchos familiares, amigos, conocidos, etc. Nos sentiremos solos, incomprendidos y todas esas tonterías tipo quinceañera caprichosa, pero que al final nos impactan para no ser vulnerables y por ende “débiles”; queremos frases clichés como “no te voy a entender solo querer”, “tus defectos te hacen esa personas perfectamente imperfecta” y esas cosas por la cual ya me estoy yendo por la tangente…
En fin, ¿que somos nosotros? Unos locos de mierda incomprensibles que no tenemos salvación, que no nos gusta como somos pero no queremos dejar de serlo, la sociedad dice que está bien ser más allá de lo que son los demás, pero al primer signo de locura y felicidad extravagante nos reprimen y nos dan la espalda. El mundo nos odia, la gente nos ignora, nosotros ni nos soportamos ¿y cómo esperamos que los demás lo hagan? No lo hacemos pero si lo queremos.
Y en pocas palabras, los intensos somos gente que vive el día a día como si fuera el último, dejamos que nuestras emociones se mezclan y hagan con nosotros lo que se les venga en gana, nos encanta el drama durante el momento, luego nosotros somos los dramáticos y odiamos todo y a todos; la impulsividad debería estar indiciado en nuestra cedula, para que sepan con quien tratan en los lugares públicos, queremos gritarle al mundo todas las cosas por las que debería joderse y reírnos de ello.
Comer, saltar, sufrir reír, enojarse, llorar entre otras cosas que la gente vive por día, nosotros las vivimos por minutos, nos gusta como somos, no queremos cambiarlo pero sabemos que podríamos morir más solos que la una (como unidad, DAH) y eso nos importa mucho, pero luego se nos pasa, si nos conseguimos a alguien tan intenso, o hasta más que uno, sabremos que puede haber un asesinato en nuestro circulo social, querer cambiar el mundo antes de cambiarnos a nosotros no es una opción, es una ley de vida y también se nos olvida eso.
Somos extraños, intolerantes, incomprensibles y obstinantes, a todos les encantamos, casi que se casan con nosotros, hasta que se dan cuenta de lo que les puede pasar a futuro, cosa que no es muy agradable a menos que lo estés viendo a través de una temática serie de TV de comedia, que en pocas palabras se olvidan/se van de nuestro lado, nunca se aburren, eso ténganlo por seguro, pero lo más importante, ¿cuando nosotros nos obstinaremos de nosotros mismos?
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