Tantas cosas que decir y tan poco que entenderé, con esto es que me dieron ganas de escribir, ¿porque? No lo sé. Se cual es la repuesta verdadero a eso, si, pero no la diré; sirvo para confundir y esa es una de mis virtudes y mis pesadillas, ¿porque poner una cartel sobre tu nariz, ojos y boca? Porque puedes, tan fácil o como se escucha, y bueno, ya que se va entendiendo lo que estoy diciendo puedo seguir, ¿cuántas veces no he escapado por la derecha? ¿Cuántas veces he mentido? ¿Cuántas veces pudo saber cuándo me mienten? ¿Cuántas veces me he considerado una mentira? Necesitaría muchas manos y pies para poder graficar esa respuesta, no me gusta, pero es lo que soy, tampoco lo odio porque gracias a eso todavía estoy vivo, ¿pero qué? ¿Cojeando y apunto de cae por un barranco? No lo creo, ya yo estoy colgando del precipicio; cada vez que uno busca lo que quiere encontrar se encuentra con mayores cosas de las que buscaba, siempre el camino será difícil, pero hay un dato muy importante ahí… La llegada es la peor parte, porque al final pensaras que si todavía tienes tiempo para regresarte; y aquí estoy, viendo si escapo y no lo vuelvo a ver más, a este ser con forma de ti mismo que te persigue y te atormenta, no te deja salir de esa oscura prisión y mientras tanto ves miles de rostros que te rodean y te humillan, pues a si me siento y punto.
Conozco a tantas personas, tantos rostros que han pasado ante mis ojos, tantas voces, tantas facciones que recodar, que deleitarme , para poder saber en verdad que debo aprender de ellos, comenzando con mi familia, los tengo de todos los estilos; altos, bajos, negros, blancos, mestizos, alegres, gruñones, gritones, intensos, relajados, con síndrome del victimario, teniendo “relaciones” más conflictivas de todos los tiempos, llorones, secos, extraños, comunes; luego mis amigos, tengo amigos sifrinos, chabacanees, blackberry-adictos, que juegan “Extreme Dance Revolution” pelos pintados, pasionales con el arte, directos, indirectos, callados, ESCANDALOSOS, exageradoooooooooos, ‘simples’, únicamente comunes J intensos, incurables de su propia enfermedad (no entenderse), los propios psicólogos, infantiles, extraños, come-libros,
Todos y cada uno de ellos me hacen mi vida un infierno sobe la tierra y a la vez no podría dejar de vivir sin ellos, cada una de sus características me hacen lo que soy, lo que me conforma, por eso es que me puedo considerar un enfermo anormal ya que de episodio en episodio he aprendido que necesitas un poco de cada cosa para poder sobrevivir en esta selva de cemento (eso sono muy de comercial #lol) no me arrepiento, a muchos no les hablo, a otros porque el universo me obliga a hacerlo, pero si no fuera por eso ni loco estaría aquí, doy gracias y pido que en una prox. Vida no me los vuelva a encontrar, ya que, conociéndome, y es lo que esoty haciendo, no los soportaría ni otra vida mas
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